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La accesibilidad a la cultura a través de las puertas virtuales del museo

Favorecer el acceso a los museos supone un beneficio para todos. Que las personas con discapacidad puedan disfrutar de estos espacios permite que la sociedad en su totalidad amplíe sus conocimientos, que disponga de más herramientas intelectuales y que, a través de ellas, sea posible el fomento de una comunidad más avanzada e inclusiva.

El acceso de las personas con discapacidad sensorial a museos y galerías está experimentando una evolución progresiva durante los últimos años, que se ha visto propiciada por el aumento del consumo cultural, por el avance de la tecnología y por el establecimiento de un marco legal y normativo en cuanto a libertades y derechos.

El incremento de visitantes, así como los diversos perfiles que presentan, supone, además, la aparición de una variedad de servicios de accesibilidad, que se adaptan a los diferentes formatos y que aportan al usuario una mayor percepción. Ante esta diversidad de contenidos, perfiles y servicios, surge la necesidad de realizar una revisión para comprobar qué museos disponen de ellos, cómo informan y forman de su actividad a través de las tecnologías de la información y la comunicación, qué medidas se han tomado con respecto a los cierres temporales provocados por la pandemia del coronavirus y qué barreras impiden aún el acceso pleno de las personas con discapacidad sensorial.

El último censo público sobre museos, elaborado por el Ministerio de Cultura y Deporte en 2016, cifra en 1.521 los museos en España, mientras que las personas con discapacidad suponen el 8,5% de la población total del país. De este último porcentaje, aquellas personas que cuentan con algún tipo de discapacidad sensorial, representan casi la mitad, es decir, el 45%.

Como es sabido, existen diversos tipos de discapacidad y, pese a los avances en medicina y tecnología, los porcentajes siguen creciendo. Ese avance médico y tecnológico ha propiciado un aumento de la esperanza de vida, lo que al mismo tiempo ha contribuido al envejecimiento de la población. Con la vejez gran parte de los ciudadanos desarrollan algún tipo de discapacidad, especialmente sensorial, debido al deterioro auditivo y visual, lo cual refleja ese aumento de las cifras.

Paralelamente también ha aumentado el porcentaje de visitantes durante los últimos años y cada vez son más aquellos museos que se plantean o que han iniciado reformas para adaptar sus exposiciones a un público diverso.  Para ello debe tenerse en consideración el diseño universal y no solo la adaptación de espacios. El diseño universal se basa en el apoyo de la tecnología para establecer espacios inclusivos en los cuales todas las personas, independientemente de si tienen o no alguna discapacidad, puedan acceder a la cultura en igualdad de condiciones y en un mismo tiempo y espacio.

En el año 2019, España ha celebrado o participado además en varios eventos dedicados en exclusiva a la accesibilidad a los museos: Congreso Internacional ‘The Museum for All People’ (abril de 2019, Madrid), Congreso Internacional ‘Educación y Accesibilidad en Museos y Patrimonio’ (noviembre de 2019, Sao Paulo), Jornadas del Proyecto Europeo Arches (Accessible Resources for Cultural Heritage EcoSystems) (noviembre de 2019, Madrid) o Jornada de Museos Accesibles: MUSEAC (noviembre de 2019, Madrid).

A aquellas personas que no cuentan con discapacidad se les pasa por alto que quizá puedan tener amigos, parejas o familiares que sí la tengan y con los que quieran ir a un museo o asistir a una exposición, sin olvidar que en cualquier momento –y muy posiblemente durante la vejez– también desarrollen algún tipo de discapacidad.

Las audioguías con audiodescripción, las videoguías con subtitulado o interpretación de lengua de signos, la maquetación táctil o en 3D, avanzan cada día más e incluso han comenzado a trasladarse a los bolsillos a través del desarrollo de apps, lo cual favorece la igualdad inclusiva. Los servicios de accesibilidad están cada vez más presentes y su tecnología es día a día más sofisticada.

Las denominadas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), suponen este paso evolutivo en cuanto a la accesibilidad, pero como se dijo durante la Jornada de Museos Accesibles: MUSEAC y quiso recalcar la directora técnico de la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS), Begoña Gómez, “la accesibilidad que no está informada, no existe”.

Aunque muchos museos apuesten por la accesibilidad, la desinformación y el desconocimiento seguirá suponiendo una barrera para los visitantes con discapacidad, de ahí la relevancia de analizar el modo en que los espacios museográficos difunden la información de sus servicios accesibles a la ciudadanía a través de aquellos canales más utilizados en la actualidad: las redes sociales y las páginas web.

 

Accesibilidad sensorial en los museos españoles

El registro elaborado por el CESyA a través del servicio de acceso a la cultura que se recoge en su página web de la Agenda Cultural Accesible (www.culturaaccesible.es), muestra que alrededor de 100 museos, galerías y demás espacios del patrimonio cultural ofrecen al menos un servicio de accesibilidad sensorial. Una actualización reciente de este registro, aún no publicada, aumenta la cifra hasta los 146 museos con servicios de accesibilidad sensorial.

Por su parte, el directorio de museos del Ministerio de Cultura y Deporte, que comprende el registro de los museos estatales españoles, refleja que 34 museos y/o espacios del patrimonio cultural disponen de servicios de accesibilidad enfocados a la discapacidad auditiva o sordera, siendo 43 aquellos que disponen de servicios accesibles para la discapacidad visual o ceguera.

Según informa el ministerio, las visitas durante el año 2018 a las webs del portal de museos se situaron en 367.698, suponiendo 60.624 el número de usuarios. Con respecto a redes sociales, el número de seguidores ese mismo año fue de 8.119 en Facebook y de 1.850 en Twitter.

Para arrojar una imagen más próxima sobre la visibilidad de los servicios de accesibilidad que ofrecen los museos a través de las TIC, se han revisado las páginas web de los diez museos –cinco nacionales y cinco estatales– que más visitantes presenciales recibieron durante 2018.

A partir del análisis de esta muestra, ha sido posible extraer la conclusión de que los museos españoles disponen de más servicios de accesibilidad de los que informan a través de sus páginas web o que no lo hacen correctamente en algunos aspectos. Salvo excepciones, las páginas web de los museos españoles dedican una sección limitada a la accesibilidad y, además, esta sección suele estar dirigida a informar de la disposición de servicios, pero no a informar sobre su uso o utilidad específica.

Si se establecen comparativas, también es posible afirmar que las secciones de accesibilidad de las páginas web de los museos nacionales presentan una mayor elaboración que las de los museos estatales. Sin embargo, en ambos casos se observa una tendencia a informar más sobre la disposición de servicios de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva que para personas con discapacidad visual.

 

Museos durante el confinamiento

La cuarentena obligatoria, impuesta por los gobiernos para la prevención de la propagación del virus, ha provocado el cierre temporal de todos los museos de la geografía española y, al mismo tiempo, ha hecho que la población recurra a un mayor uso de la navegación online y de las redes sociales.  

Ante esta perspectiva se ha comprobado que los museos han incluido mensajes explicativos en sus páginas web para informar acerca de los cierres, así como de las suspensiones o aplazamientos de talleres y eventos.

En la mayor parte de los museos se observa un incremento de la actividad online, aportando nuevos contenidos, como opiniones de expertos para el análisis de piezas y salas, material de ocio infantil, certámenes o talleres virtuales. Todos estos contenidos han seguido las líneas de publicación habituales, por lo que no se aprecia ningún nuevo aporte en lo que respecta a la accesibilidad.

Se da una clara falta de material audiovisual audiodescrito, mientras que el subtitulado, aunque cuenta con más presencia, la mayor parte de las veces está incluido por razones idiomáticas, es decir, se aporta el servicio de subtitulado generalmente cuando el interlocutor del vídeo habla en una lengua distinta al castellano.

Redes sociales

A grandes rasgos la mayoría de los museos ha potenciado la publicación de vídeos a través de Instagram, Facebook o Twitter. En el caso particular de Instagram ha sido notorio el uso de los ‘directos’, aunque se debe recalcar que esta opción de la red social no admite el subtitulado. Por su parte, las fotografías publicadas en estas redes tampoco aportan la descripción de imagen, que sí está disponible en estas redes o que se puede incluir en los espacios reservados a texto o pie de foto.

Al igual que sucede en las webs, la publicación de vídeos, que se ha visto incrementada en redes sociales, apenas incluye audiodescripción, mientras que el subtitulado, más presente, suele incluirse en la mayoría de casos por razones de idioma.

Muchas de las publicaciones de vídeos en redes como Twitter, Instagram o Facebook operan a través de YouTube. La posibilidad de compartir vídeos desde YouTube al resto de redes o de acceder al canal del museo en YouTube a través de links desde esas publicaciones en otras redes, permite llegar habilitar en el propio canal la opción de subtitulado automático. Si bien este servicio no ofrece un subtitulado en base a la calidad que exige la norma para la accesibilidad de las personas con discapacidad auditiva o sordera, al menos sirve de apoyo para la reproducción de estos contenidos.

En cuanto a ello, se ha observado que algo más de la mitad de los vídeos sin subtitular que los museos publican en sus respectivos canales de YouTube tienen activada la opción de subtitulado automático.

De manera general, podría decirse que los museos han incrementado su actividad virtual durante el periodo de cierres preventivos, pero dicha actividad no ha aumentado ni disminuido los niveles de prestación de servicios de accesibilidad sensorial que cada entidad venía ya ofreciendo o no en el periodo anterior a la cuarentena.

Frente a todo lo dicho, cabe señalar que el foco del fomento de la accesibilidad debe continuar fijado en el desarrollo tecnológico de nuevas herramientas, pero que también ha de bifurcarse hacia cómo se informa y se forma mediante las TIC de la existencia, disposición y uso de estas herramientas que tan necesarias son para alcanzar una inclusión plena y una igualdad real entre todos los visitantes de nuestros museos.